Insatisfacción escolar

Pablo 2 junio, 2014 0

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La tarea del educador debe cambiar y no solo enseñar lo estrictamente académico, la teoría, sino ir más allá de ella, incentivar a los alumnos y explotar su capacidad imaginativa, fomentar el pensamiento divergente, etc. También es importante que el propio profesor esté motivado. Si no eres feliz, no estás educando.

Puesto que el docente ejerce un cargo público que sabe que le va a dar cierta calidad de vida, no se involucra con sus alumnos todo lo que debería, ya que tiene su cargo asegurado. Es por ello que muchos profesores se quedan anclados al pasado y no avanzan ni aprenden nuevas técnicas de enseñanza. Esta es otra de las razones por la que los alumnos se desmotivan en el aula, y los conocimientos que adquieren se les olvida al poco tiempo.

Debido a esta situación, que se da en muchas ocasiones, el profesorado debe hacer de su carácter una herramienta indispensable para lograr que el aprendizaje que se transmite sea realmente eficaz.

No es el estudiante el que fracasa, si no el sistema el que está mal planteado. Al Sistema y a los Estados, no les preocupa el ser humano como tal, sino como si fuera un “producto“ que hay que modelar.

Esto ocurre debido a que la escuela contemporánea parece institución acomodada más a las exigencias del siglo XIX que a los retos del siglo XXI (Oakes y Saunders. 2008), es decir, que nuestro sistema se encuentra anclado a una época ya obsoleta, y de ahí se genera el fracaso escolar.